Toda la empresa vende

toda la empresa vendeToda la empresa vende es el lema que las empresas modernas deberían adoptar en su camino hacia el éxito. Que no os lleve a engaño el título. No pretendo que un administrativo coja el teléfono y se ponga a realizar llamadas de prospección, ni que la recepcionista además de recibirnos con su mejor sonrisa nos informe de los últimos productos que hemos sacado al mercado.

A lo mejor no es tan mala idea, pero creo que es más importante dar unos primeros pasos y convencer a todos que para conservar sus puestos de trabajo es necesario que arrimen el hombro y que piensen en todo momento que el fin último de la empresa es vender.

Por lo tanto, cuando se relacionan con un cliente, proveedor o distribuidor tienen que esforzarse en que su interacción con ellos sea beneficiosa para ambos.

Una vez contratamos a una empresa de suministros de oficina (consumibles, papel, y ese tipo de cosas). El comercial realizo una gran labor en convencer a nuestro jefe de compras, bajo la promesa de mejores precios y menores plazos de entrega nos convenció.

Realizamos solo dos pedidos, los dos primeros y los dos últimos. Todo eran problemas: si encargábamos más de 600€ teníamos que mandarles un fax con la firma del responsable compras, realizar un cambio en un pedido (aunque nos diéramos cuenta solo 5 minutos después) era una pesadilla, tratar con el personal administrativo era un verdadero dolor de muelas. Así que preferimos pagar un poco más, esperar otras 24 horas pero recibir un trato amable y saber que satisfarían todas nuestras necesidades.

Es obvio que los resultados comerciales de una empresa unida en el objetivo de ofrecer el mejor servicio a sus clientes son mejores que en otra que no. Pero ¿están preparados todos los empleados para aceptar el reto? ¿Saben cómo gestionar situaciones complicadas? ¿Reciben todo el apoyo y formación por parte de la empresa? ¿están dispuestos a seguir el lema “toda la empresa vende”?

En una empresa moderna todos los empleados deberían poder resolver positivamente una discusión difícil, explicar sencillamente realidades complejas, buscar soluciones satisfactoria para la empresa y el cliente, aportar ideas que mejoren su trabajo, explicar brillantemente los objetivos de la empresa.

Para poder reeducar a nuestros empleados solo se necesitan dos cosas: voluntad por parte de la dirección y un plan de formación individualizado.

Pero quizás antes de intentar adoptar el lema toda la empresa vende deberíamos realizarnos las siguientes preguntas para poder analizar nuestra situación actual:

– ¿Cómo valoras las relaciones entre los comerciales y el resto de los empleados?

– ¿Qué comentarios recibís de vuestros clientes cuando tienen que tratar con otros departamentos de la empresa que no sea el comercial?

– ¿Cómo se gestionan las peticiones administrativas o de logística no habituales de vuestros clientes?

– ¿estamos convencidos de que la mejor manera de mejorar los resultados de la empresa es invertir en la formación de nuestros empleados para poder ofrecer el mejor servicio posible?

Respondiendo a estas cuestiones conoceremos mejor cómo interactuamos entre los distintos departamentos y qué visión general tienen nuestros clientes de la empresa.

Este es sólo un ejemplo donde toda la empresa vende, pero hay muchos más que lo podrían ilustrar, ¿en tu organización toda la empresa vende?

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